Las mascotas pueden intoxicarse por exposición, ingestión, inyección o inhalación de sustancias tóxicas. Los signos clínicos de intoxicación pueden variar y van desde excitación, ataxia y temblores musculares hasta vómitos, diarrea, e incluso coma o muerte súbita. Es importante recordar algunos tóxicos pueden no manifestar síntomas hasta días después de la ingestión. Incluso, hay ocasiones en las que la intoxicación se resuelve por sí sola, pero el hecho de no identificar el tóxico que la ha causado puede llevar a que la situación se repita o a que los tóxicos se vayan acumulando en su organismo hasta que sea demasiado tarde.
